Gisela de Yurka, de 41 años, y su hijo de siete fueron encontrados sin vida en la bañera de una habitación de hotel, con múltiples heridas cortantes y elementos médicos en el lugar.
Gisela de Yurka, de 41 años, fue hallada muerta junto a su hijo de siete años en un hotel del barrio porteño de Recoleta, y presentaba once cortes en los antebrazos y dos en el cuello, según informaron fuentes vinculadas a la investigación.
De acuerdo con lo que pudo saber la Agencia Noticias Argentinas, la mujer y el niño, identificado como Gabriel Saru Ovejero, fueron encontrados sin vida en la bañera de la habitación 306, luego de que personal del hotel ingresara al cuarto ante la falta de respuesta para realizar el registro de salida.
Las víctimas se alojaban en el establecimiento ubicado en Marcelo T. de Alvear al 1300 desde el 15 de enero y, según fuentes oficiales, en el lugar se hallaron un bisturí en una jabonera y dos jeringas de insulina, elementos que quedaron incorporados a la investigación.





Deja un comentario