Las exportaciones argentinas de hortalizas alcanzaron en los primeros cinco meses cifras récord para un período de dos décadas, con un crecimiento que ronda el 20%. El envío de 270.000 toneladas generó ingresos por US$ 256 millones, consolidando un desempeño excepcional para la actividad hortícola.

Este resultado refleja un cambio de tendencia respecto a ejercicios anteriores. Mientras que años pasados mostraron volatilidad y limitaciones en la colocación de productos, ahora el escenario es de expansión: mayor volumen, mejores precios relativos y demanda sostenida en mercados clave. Brasil lidera como principal comprador, con fuerte participación también de Estados Unidos y Chile.

Desde la perspectiva sectorial, el crecimiento tiene relevancia múltiple. Impacta directamente en ingresos de productores y comercializadores; activa empleo en plantas de procesamiento, empaque y distribución; moviliza servicios de transporte y logística; y contribuye al balance comercial nacional con divisas genuinas.

La cifra de casi 256 millones de dólares en apenas cinco meses confirma que las hortalizas, a pesar de no ser el rubro exportador más masivo, poseen capacidad real de generar valor y participar en economía internacional. Esto es especialmente relevante en provincias con tradición productiva hortícola, donde la actividad representa columna vertebral de la economía local.

Para que este momento favorable se extienda, el sector necesita mantener competitividad en precios, garantizar calidad consistente según exigencias de importadores y navegar cambios en demanda internacional. Los números de estos primeros meses posicionan favorablemente a Argentina en mercados de hortalizas, pero la consolidación requiere gestión operativa eficiente y adaptación continua a dinámicas del comercio global.

Imagen: Alexander Mass / Pexels – Con informacion de Clarín Rural

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