Argentina decidió no renovar el ACE 55 vigente desde 2002 y abrió una negociación para cambiar el esquema comercial con México. El acuerdo permitía el ingreso de autos mexicanos con baja de aranceles mientras el país exportaba alimentos y materias primas, pero terminó dejando un déficit para la Argentina.

La falta de renovación del acuerdo automotor entre Argentina y México comenzó a generar consecuencias concretas en el mercado local. El convenio, que permitía importar vehículos mexicanos sin pagar el arancel extrazona del 35%, está trabado desde el 18 de marzo y el agotamiento del stock empieza a limitar la oferta de distintos modelos.

Durante los primeros meses, las automotrices pudieron sostener las ventas con las unidades que ya habían ingresado al país. Sin embargo, a medida que esas reservas comenzaron a reducirse, algunos modelos registraron fuertes caídas en los patentamientos y determinadas versiones empezaron a tener una disponibilidad más limitada.

El problema ya llegó a los concesionarios

La situación comenzó a reflejarse en los patentamientos de julio. Uno de los casos más notorios es el Kia K3, que pasó de 363 unidades patentadas en marzo a 124 en julio, una caída cercana al 66%.

El modelo es actualmente el vehículo más vendido de Kia en la Argentina, pero la falta de nuevas importaciones podría limitar su disponibilidad si el acuerdo continúa sin renovarse. Desde la compañía aseguran que todavía cuentan con stock para abastecer la demanda hasta fin de año y mantienen expectativas de que las negociaciones lleguen a una solución.

Nissan también enfrenta restricciones

Nissan es otra de las marcas que depende del acuerdo para parte de su oferta. El Versa registró una fuerte caída en sus patentamientos y la renovación de su stock quedó condicionada por la falta de un nuevo marco comercial.

La situación también alcanza a determinadas versiones de la Frontier, mientras que las nuevas generaciones del Versa y del Sentra ya se producen en la planta mexicana de Aguascalientes.

Desde la automotriz reconocieron que la situación generó una oferta más limitada en algunos modelos, aunque señalaron que esperan una pronta definición para poder normalizar el abastecimiento y recuperar el portfolio completo.

El Taos, otro de los modelos afectados

En Volkswagen, el modelo que más siente el cambio es el Taos, cuya producción fue trasladada desde la Argentina hacia México durante 2025.

El SUV alcanzó su máximo de patentamientos del año en marzo, con 1.173 unidades, pero en julio registró apenas 645, lo que representa una caída cercana al 45%.

La compañía asegura contar todavía con stock de Taos, Tiguan y Vento GLi, aunque el escenario podría complicarse si la demora en la renovación del acuerdo se extiende y comienza a dificultar el ingreso de nuevas unidades.

Ford y Honda también están alcanzadas

La Ford Maverick también perdió volumen y dejó de ubicarse entre los modelos más patentados del mercado. En julio sus ventas se contrajeron alrededor de un 60% respecto de marzo.

En Honda, el modelo mexicano alcanzado es el ZR-V, que también registró una reducción en su ritmo de ventas. Sin embargo, la marca asegura que mantiene disponibilidad para continuar abasteciendo a sus clientes.

Qué puede pasar con los precios

Mientras el acuerdo continúe trabado, las automotrices tienen dos alternativas: reducir las ventas hasta que se restablezca el esquema de libre comercio o importar pagando el arancel extrazona del 35%.

La segunda opción implicaría un fuerte aumento de costos que podría trasladarse al precio final de los vehículos, haciendo menos competitivos a los modelos fabricados en México frente a otras alternativas disponibles en el mercado argentino.

El impacto, de todos modos, dependerá del stock que conserve cada marca y de cuánto tiempo permanezca paralizado el acuerdo.

Un intercambio muy favorable para México

México es actualmente el tercer origen de vehículos importados por la Argentina, detrás de Brasil y China. Hasta marzo, 17 modelos de nueve marcas ingresaban desde ese país bajo el régimen preferencial.

El desequilibrio comercial también es significativo. Durante 2025, la Argentina exportó apenas 1.846 vehículos hacia México, mientras que ingresaron al mercado local 21.989 unidades fabricadas en ese país.

El Gobierno argentino busca renovar el acuerdo y, al mismo tiempo, modificar las condiciones del intercambio para incorporar otros productos, principalmente de origen agropecuario. Esa propuesta generó resistencia en sectores agrícolas mexicanos y mantiene las negociaciones abiertas.

Mientras tanto, las automotrices locales aseguran mantener una postura optimista, pero el paso de las semanas empieza a reducir el margen de maniobra y a hacer visible en el mercado el costo de no contar con un acuerdo vigente.

Con información de Clarín.

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