China volvió a respaldar explícitamente el reclamo argentino, mientras el G77 —integrado por 134 países, entre ellos India, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos— reafirmó la necesidad de retomar negociaciones y reconoció el derecho de Argentina a actuar legalmente frente a la explotación no autorizada de recursos. La OEA también aprobó por aclamación una nueva declaración sobre la disputa.

En paralelo, el Gobierno avanzó con procedimientos contra al menos 60 personas y empresas vinculadas a actividades hidrocarburíferas en las Islas y envió al Congreso una ley que busca ampliar las sanciones contra operadores, accionistas y proveedores.

La cuestión Malvinas volvió a ganar espacio en la agenda internacional mientras Argentina profundiza, al mismo tiempo, las herramientas internas para responder frente a la explotación de recursos naturales sin autorización nacional.

En las últimas semanas, el reclamo argentino recibió un nuevo pronunciamiento de China, volvió a ser respaldado por el G77 + China y obtuvo una nueva declaración por aclamación de la Organización de Estados Americanos. En paralelo, el Gobierno de Javier Milei abrió procedimientos sancionatorios contra decenas de personas y empresas vinculadas a actividades hidrocarburíferas en las Islas y envió al Congreso la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional. (Agencia Noticias Argentinas)

China volvió a respaldar el reclamo argentino

Uno de los pronunciamientos más recientes llegó desde Beijing.

El embajador chino en Buenos Aires, Wang Wei, afirmó el 16 de septiembre que China “acompaña el legítimo reclamo de Argentina sobre la soberanía de las Islas Malvinas”. La declaración ratificó una posición que Beijing viene sosteniendo desde hace años y volvió a ubicar el tema dentro de la relación bilateral. (Agencia Noticias Argentinas)

El respaldo tiene peso diplomático por tratarse de una de las principales potencias globales y de uno de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

El G77 + China volvió a pronunciarse por Malvinas

El acompañamiento también aparece en uno de los bloques multilaterales más grandes del mundo.

El Grupo de los 77 y China, integrado actualmente por 134 países, reafirmó en junio la necesidad de que Argentina y el Reino Unido retomen las negociaciones para alcanzar una solución pacífica a la disputa de soberanía. Entre sus miembros se encuentran economías de peso como India, Indonesia, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Brasil y Sudáfrica. (Grupo de los 77)

El pronunciamiento fue más allá del llamado al diálogo. El bloque también reconoció el derecho de Argentina a adoptar acciones legales, respetando el derecho internacional, frente a actividades de exploración y explotación de hidrocarburos realizadas sin autorización argentina en el área en disputa. (Grupo de los 77)

Ese punto adquirió especial relevancia en septiembre, cuando el Gobierno comenzó a activar nuevas medidas contra compañías y personas vinculadas con proyectos petroleros alrededor de las Islas.

La OEA volvió a reclamar negociaciones

A nivel continental, la Organización de Estados Americanos también volvió a pronunciarse.

El 24 de junio, la Asamblea General de la OEA aprobó por aclamación una nueva declaración sobre Malvinas en la que reafirmó la necesidad de que Argentina y el Reino Unido reanuden cuanto antes las negociaciones destinadas a encontrar una solución pacífica a la disputa. (Cancillería Argentina)

Durante el tratamiento, intervinieron países como Brasil, Chile, Ecuador, México, Paraguay, Perú, Uruguay y Estados Unidos, además de delegaciones que reprodujeron posiciones de bloques como el Mercosur, la CELAC, el G77 + China y la Zona de Paz y Cooperación del Atlántico Sur. (Cancillería Argentina)

La declaración de la OEA no implica que todos esos países adopten exactamente la misma posición jurídica sobre soberanía, pero sí muestra un respaldo regional amplio a la reanudación de negociaciones y a una salida pacífica de la controversia.

De la diplomacia a las sanciones

Mientras suma acompañamientos en el frente internacional, Argentina también empezó a endurecer su respuesta dentro del país.

El 4 de septiembre, Cancillería inició procedimientos sancionatorios contra 45 personas humanas y jurídicas presuntamente vinculadas con actividades hidrocarburíferas no autorizadas en Malvinas. La medida alcanzó no sólo a operadores directos, sino también a accionistas y empresas proveedoras de servicios. (Argentina)

Cuatro días después, el Gobierno incorporó otros 15 sujetos, llevando a 60 el total alcanzado inicialmente por los expedientes administrativos. Presidencia señaló que continuará identificando actores que pudieran haber participado de esas actividades. (Argentina)

La legislación vigente contempla inhabilitaciones de 5 a 20 años para determinadas personas o empresas que violen las prohibiciones establecidas para actividades hidrocarburíferas sin autorización argentina. El Decreto 868/2026, además, reglamentó un procedimiento destinado a acelerar la tramitación de esos expedientes. (Argentina)

Una nueva ley para ampliar el alcance

El siguiente paso llegó el 17 de septiembre, cuando el Ejecutivo envió al Congreso la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional.

El proyecto busca endurecer las sanciones contra quienes participen de explotaciones no autorizadas y ampliar el alcance hacia accionistas, proveedores y otros actores vinculados con esos proyectos, además de crear un Consejo de Seguridad Nacional para coordinar cuestiones relacionadas con seguridad y soberanía. (Reuters)

La iniciativa actualiza el régimen existente y apunta a que participar indirectamente de esos negocios pueda tener consecuencias dentro de Argentina.

Reuters informó que el proyecto se enmarca en la respuesta del Gobierno al avance del yacimiento petrolero Sea Lion, desarrollado por compañías que sostienen contar con licencias otorgadas por las autoridades de las Islas. Argentina considera, en cambio, que esas actividades requieren autorización nacional y las incluye dentro de la disputa por sus derechos soberanos. (Reuters)

Un frente externo y otro interno

La estrategia argentina se mueve así en dos niveles diferentes.

En el plano diplomático, China reafirmó su respaldo; el G77 + China volvió a reclamar negociaciones y reconoció el derecho argentino a actuar legalmente frente a explotaciones no autorizadas; y la OEA mantuvo el tema dentro de su agenda con una nueva declaración aprobada por aclamación. (Agencia Noticias Argentinas)

En el plano interno, el Gobierno puso en marcha procedimientos contra al menos 60 personas y empresas y busca que el Congreso apruebe un régimen más amplio de sanciones. (Argentina)

El resultado final dependerá del avance parlamentario de la nueva ley y de cómo se resuelvan los expedientes abiertos. Lo que ya puede observarse es una política que combina respaldo internacional, acciones administrativas y nuevas herramientas legales alrededor del reclamo argentino por Malvinas.

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