Según datos de ejecución presupuestaria, Buenos Aires registró déficit primario todos los años entre 2020 y 2025. Entre 2020 y 2024, los números publicados por el Ministerio de Economía de la Nación sumaron $1,17 billones de rojo, mientras que en 2025 el déficit primario provincial trepó a $869.985 millones y el déficit financiero superó los $2,06 billones.
Para los bonaerenses, seis años de cuentas en rojo significan menos margen para destinar recursos a obras, infraestructura y servicios y una mayor necesidad de financiamiento. En 2025, la Provincia fue autorizada a tomar hasta USD 1.045 millones de nueva deuda para cubrir vencimientos futuros y el presupuesto 2026 reservó más de $1,1 billones sólo para atender servicios de deuda.
La Provincia de Buenos Aires cerró con déficit primario todos los años desde que Axel Kicillof asumió la gobernación en diciembre de 2019. Los datos de ejecución presupuestaria muestran que entre 2020 y 2024 los gastos superaron de manera sistemática a los ingresos, una tendencia que volvió a repetirse en 2025. Chequeado
Chequeado, sobre la base de información del Ministerio de Economía de la Nación, detalló que el déficit primario fue de $7.387 millones en 2020, $25.336 millones en 2021, $51.548 millones en 2022, $388.719 millones en 2023 y $698.711 millones en 2024. En esos cinco años, el rojo acumulado superó los $1,17 billones en valores nominales. Chequeado
El rojo fiscal se mantuvo durante toda la gestión
El resultado primario mide la diferencia entre ingresos y gastos antes del pago de intereses de deuda. El resultado financiero, en cambio, incorpora también esos intereses.
La serie muestra que la Provincia no alcanzó equilibrio primario durante ninguno de los primeros cinco años completos de la gestión de Kicillof. Chequeado también consignó que el déficit financiero se mantuvo en terreno negativo durante todo ese período. Chequeado
La Provincia publica periódicamente sus informes de ejecución presupuestaria y mantiene disponibles los cierres trimestrales y anuales correspondientes a 2020, 2021, 2022, 2023, 2024 y 2025. Gobierno de la Provincia de Buenos Aires
2025 volvió a cerrar con números negativos
Los datos correspondientes a 2025 volvieron a mostrar un resultado negativo. Según la ejecución presupuestaria provincial, el año terminó nuevamente con déficit, tanto en el resultado primario como en el financiero.
La diferencia entre ambos indicadores es importante: mientras el déficit primario refleja el funcionamiento corriente de las cuentas antes de intereses, el déficit financiero incorpora además el costo asociado al servicio de la deuda.
Por eso, un rojo financiero sostenido implica que una parte cada vez mayor de los recursos debe destinarse a atender obligaciones ya asumidas, reduciendo el margen disponible para otras áreas del presupuesto.
Qué significa para las cuentas provinciales
Un déficit no significa automáticamente que cada peso faltante se convierta en nueva deuda. Puede cubrirse mediante distintas fuentes de financiamiento, disponibilidades de caja, emisión de títulos, créditos u otras operaciones financieras.
Pero cuando el desequilibrio se sostiene durante varios ejercicios, aumenta la necesidad de conseguir recursos adicionales para cubrir gastos y vencimientos.
La propia Provincia mantiene una Dirección de Deuda y Crédito Público encargada de gestionar emisiones, financiamiento, reestructuraciones y el pago de amortizaciones e intereses. También publica informes trimestrales con la evolución de su stock de deuda. Gobierno de la Provincia de Buenos Aires
Más recursos destinados al servicio de deuda
El Presupuesto bonaerense de 2026 volvió a incorporar partidas específicas para atender el servicio de la deuda pública.
La legislación presupuestaria provincial contempla tanto el pago de vencimientos como herramientas de financiamiento para administrar esas obligaciones. Durante 2026, el Ministerio de Economía incluso realizó adecuaciones presupuestarias específicas dentro de la jurisdicción correspondiente al Servicio de la Deuda Pública. Normas GBA
La consecuencia práctica es que una parte relevante del presupuesto queda comprometida de antemano para cubrir obligaciones financieras, recursos que no pueden destinarse simultáneamente a infraestructura, seguridad, salud, educación u otras funciones estatales.
Seis años sin equilibrio primario
El dato central atraviesa toda la gestión: desde 2020, Buenos Aires no registró un solo año con superávit primario.
Ese desempeño no significa que la Provincia haya dejado de realizar obras o prestar servicios, pero sí muestra que los ingresos corrientes y de capital no alcanzaron para cubrir el nivel de gastos ejecutados durante cada uno de esos ejercicios.
La comparación también marca una diferencia con la política fiscal que el Gobierno nacional viene planteando desde 2024, centrada en alcanzar y sostener superávit fiscal. En el caso bonaerense, los registros disponibles muestran que el resultado continuó siendo negativo. Chequeado
El desafío para los próximos años
La Provincia deberá administrar simultáneamente tres frentes: financiar sus gastos corrientes, sostener las inversiones previstas y afrontar los compromisos derivados de su deuda.
El punto de partida es exigente: seis ejercicios consecutivos con déficit primario y una estructura presupuestaria que continúa necesitando fuentes de financiamiento para cubrir obligaciones.
Los propios informes oficiales bonaerenses permiten seguir trimestre a trimestre la evolución de esas cuentas y el stock de deuda provincial. Gobierno de la Provincia de Buenos Aires
El interrogante hacia adelante será si la Provincia logra quebrar esa secuencia y alcanzar un equilibrio sostenido sin reducir servicios esenciales ni incrementar de manera significativa su necesidad de financiamiento.





Deja un comentario