Los análisis agrícolas indican que en la próxima campaña se registraría una contracción en el área sembrada con trigo en la región de Bahía Blanca y sus alrededores. Esta caída se ubicaría alrededor del 7%, manteniéndose en cifras comparables a las del ciclo 2024/25.
La zona comprendida por el sudoeste y oeste bonaerense, extendida hacia el noreste de La Pampa, sería protagonista de esta reducción. Múltiples factores económicos han influido en que productores replanteen sus compromisos de inversión en este cereal.
Según las proyecciones que manejan actores del sector, la superficie total destinada a cultivos de fina en el área alcanzaría 2,16 millones de hectáreas. Esta cifra implica una disminución de 180.000 hectáreas frente a lo sembrado en el ciclo previo. El trigo acumularía 1,39 millones de hectáreas, representando el 64% del territorio, con el 36% restante cubierto por cereales alternativos de invierno.
Los motivos detrás de esta contracción están asociados a cuestiones de viabilidad económica. La producción triguera enfrenta desafíos que han motivado a productores a ser más prudentes en sus decisiones de siembra.
El comportamiento de los precios internacionales, combinado con el costo de producción local, genera un contexto donde la cautela predomina. Productores evalúan constantemente la conveniencia de destinar recursos a este cultivo.
Los datos que sustentan estas proyecciones resultan del seguimiento regular que se efectúa en la región. Esta información es fundamental para anticipar volúmenes de producción y disponibilidad exportable, aspectos que tienen implicancias significativas en la balanza comercial argentina.
Imagen: HUGO CIFUENTES / Unsplash – Con informacion de Bichos del Campo






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