Mercuria Energy Group finalizó la compra del negocio de downstream de Raízen en Argentina mediante una transacción de US$1.420 millones, consolidando una de las operaciones más significativas en el sector energético nacional de tiempos recientes.

Los activos que pasaron a manos de Mercuria constituyen una cadena integrada de producción y distribución. Incluyen la refinería de Dock Sud, centro de procesamiento de petróleo crudo con capacidad relevante a nivel nacional. La compra abarca asimismo una planta de elaboración de lubricantes, dos aeroplantas y terminales de combustibles que funcionan como centros de distribución.

La adquisición de 894 estaciones de servicio Shell proporciona a Mercuria una presencia comercial extendida en el mercado minorista de combustibles a lo largo del territorio argentino, cubriendo ciudades grandes, medianas y pequeñas.

Esta estructura integrada conferida a Mercuria le permite participar simultáneamente en varios eslabones de la cadena petrolera: transformación industrial, manufactura de derivados, logística y comercialización de consumidor final. Tal integración vertical genera eficiencias operacionales y reduce dependencias externas.

Raízen, mediante esta desinversión, se retira de segmentos específicos del mercado argentino, probablemente reorientando su estrategia corporativa hacia geografías alternativas o negocios distintos dentro de su estructura global.

El movimiento forma parte de dinámicas de reestructuración que caracterizan al sector energético argentino, donde grandes operadores multinacionales continuamente ajustan sus posiciones accionarias y operacionales respondiendo a condiciones macroeconómicas, competitivas y regulatorias.

Imagen: Tom Fisk / Pexels – Con informacion de Perfil

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