Santiago Benjumea, profesional con doctorado en psicología, realizó reflexiones sobre las transformaciones que experimentan las parejas cuando compartir una vida durante prolongados períodos.
El especialista explicó que las relaciones de larga duración generan mecanismos de compensación muy particulares. Cuando una pareja ha estado junto durante mucho tiempo, cada miembro ha desarrollado respuestas que funcionan como sistemas de equilibrio dentro de esa dinámica relacional.
Benjumea señaló que estos mecanismos se construyen gradualmente sin que medie decisión consciente alguna. A través de años de convivencia, ambas personas establecen patrones de reacción que se ajustan mutuamente, creando un entramado de comportamientos interdependientes.
El doctor en psicología enfatizó la importancia de reconocer estos procesos para comprender cómo funcionan las parejas consolidadas. Las relaciones de años operan bajo dinámicas que se han asentado profundamente, generando sistemas que tienden a perpetuarse a sí mismos.
Estas respuestas compensatorias pueden operar de forma constructiva, permitiendo que ambos miembros convivan en armonía y complementariedad. No obstante, también pueden enquistarse en formas problemáticas cuando se originan en patrones disfuncionales.
Benjumea subrayó que la conciencia sobre estos mecanismos ofrece a las parejas herramientas para evaluar críticamente sus propias dinámicas. Este conocimiento permite distinguir conscientemente qué patrones preservar y cuáles requieren transformación.
Su perspectiva aporta claridad sobre fenómenos psicológicos que operan frecuentemente de manera invisible en la vida de pareja prolongada.
Imagen: Ivan Babydov / Pexels – Con informacion de Clarín





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